Fundación Mapfre inaugura la exposición más extensa realizada en nuestro paí­s sobre el fotógrafo holandés Ed van der Elsken, compuesta por una amplia selección de sus fotografí­as, libros, fragmentos de sus películas y presentaciones de diapositivas. Podrá visitarse del 23 de enero al 20 de mayo. 

Ed van der Elsken (Ámsterdam, 1925 – Edam, 1990) fue uno de los fotógrafos más importantes de los Paí­ses Bajos. Su trabajo socialmente comprometido, experimental y expresivo, capta la esencia de la época a lo largo de las cuatro décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Una figura icónica en la fotografí­a y el cine documental de  su paí­s.

Se puede observar el reflejo de su personalidad en cada uno de los autorretratos y en la relación que establecía con sus personajes. Trabajó en distintas ciudades de todo el mundo, ejerciendo como fotógrafo de calle en Parí­s, Ámsterdam o Tokio, donde perseguía personas auténticas que a menudo se encuentran en los márgenes de la sociedad y a las que él llamaba “su” gente.

Esta retrospectiva consta de 200 fotografí­as, muchas de ellas ya icónicas, de sus libros, fragmentos de películas y presentaciones de diapositivas creadas a partir de múltiples fotografí­as en color como Tokyo Symphony.  También se muestran hojas de contactos, dibujos y maquetas de algunas de sus obras más relevantes, además de documentos personales, cartas y notas, que ofrecen al público una visión muy particular sobre su modo de trabajar y su personalidad.

Ed van der Elsken, historia de amor17.-Ed-van-der-Elsken-Tokyo-Meisje-in-de-subway-1984-954x615

El inicio de la exposición refleja una historia de amor en Saint-Germain-des-Prés, Parí­s, en la que se encuentran las imágenes que realizó el artista durante su estancia allí­. Fue una etapa en la que se enamoró del entorno urbano de la ciudad y se centró en los artistas callejeros, vagabundos, amantes junto al Sena, manifestaciones y carteles publicitarios. También recoge las instantáneas que hizo cuando conoció a la bailarina Vali Myers y a sus amigos, las cuales muestran a los bohemios del barrio Saint Germain-des-Prés durante la noche principalmente, y con las que adoptó un enfoque totalmente nuevo y personal.

La sección de Ámsterdam, destaca su trabajo realizado en su ciudad natal, en la que se dedicó a la fotografí­a callejera y donde desarrolló su interés por los jóvenes rebeldes y los personajes atípicos. Durante su estancia en la capital holandesa filma la exposición Dylaby para el Stedelijk Museum y realiza Welkom in het leven, lieve kleine (Bienvenido a la vida, pequeño), película autobiográfica donde muestra a su esposa embarazada y a su hijo mayor, además de su barrio Nieuwmarkt; Lieverdjes (Cariños, 1963) y Fietsen (Ciclismo, 1965). Este fue su primer largometraje documental para la televisión.

Las estaciones de Ed van der Elsken

Ed van der Elsken 15En 1970, van der Elsken abandona Ámsterdam para instalarse en una granja, próxima a Edam. Destaca la pelí­cula De verliefde camera (La cámara enamorada, 1971), que se centra sobre todo en los encargos hechos en el extranjero para la revista Avenue. Como homenaje a la flora y fauna de su granja en Edam y a sus habitantes, realiza una serie de imágenes Avonturen op het land (Aventuras en el campo, 1980) en las diversas estaciones. Publicando, además, un libro con el mismo título.

Otra de sus secciones más representativas, Japón, muestra las fotografí­as tomadas durante su primera visita a Tokio a finales de los años cincuenta, reflejando temas tí­picamente japoneses como los luchadores de sumo, las inclinaciones al saludarse y los increí­bles empujones que suelen producirse en las puertas de los vagones de tren. Van der Elsken, además de fotografiar las costumbres recatadas y actitudes educadas, inmortalizó la incorporación de este país al consumismo y la cultura juvenil.

Tokyo Symphony expone la presentación audiovisual sobre esta ciudad, donde Van der Elsken trabajó durante la última etapa de su vida. Proyecto finalizado con sus diapositivas en color y sus grabaciones de audio, el cual se mostró por primera vez en 2010.

La exhibición se cierra con Bye, dedicada a su última pelí­cula en la que el fotógrafo ejerce de protagonista y de cámara, y con la que documenta el cáncer en fase terminal que le diagnostican en 1988 y el progreso de su enfermedad. Se trata de un autorretrato personal e íntimo en el que el fotógrafo expresa abiertamente su tristeza, su miedo, su dolor y su ira.

Han participado en la rueda de prensa la comisaria de la muestra Hripsimé Visser, conservadora de fotografí­a del Stedelijk Museum en Ámsterdam; y el director de cultura de Fundación MAPFRE, Pablo Jiménez Burillo.